Siempre es normal tener rachas de pasarlo mal, pero existe aquello de 'el tiempo todo lo cura' que aun sabiéndolo, nos empeñamos en no dejar que nada ni nadie nos cure, ¿por qué? ¿en serio eso es necesario? Lo tomamos ya como una razón de ser o una rutina de vida, ¿la rutina del dolor constante? Pues vaya rutina...
Pues nada, poco a poco conseguiremos saber que lo primero en NUESTRA vida, somos NOSOTROS, y que tenemos UNAS debilidades, pero no LAS debilidades. Porque lo peor de todo, es que cuando tenemos un momento bueno y feliz de pensar en nosotros, de desconexión, de paz... es solo eso, un momento, reconocemos lo bien que estamos pero no duramos precisamente mucho, no se como ni por qué, pero hacemos lo posible consciente o inconscientemente por volver a la atadura mental. Lo sabéis... Y es hora de cambiar.