sábado, 3 de mayo de 2014

Incoherencia humana.

¿No echas de menos la tranquilidad de no depender de nadie? ¿De no estar preocupada a cada momento de que hacen o donde están? ¿De sentirte  libre? Me remonto y vuelvo a aquello de que siempre estamos preocupados por cosas o personas poco imprescindiles, algo que no es lo que nos da la vida precisamente, pero nos empeñamos en pensar que sí. ¿En serio os gusta olvidaros del gusto que da salir por ahí sin buscar, sin pensar, que en vez de dar aire fresco a tu cabeza y liberarte, ocupas el 90% de ella? Siempre estamos con la palabra 'alguien', 'él', 'nosotros'... Pero, cuantas veces estamos con el YO? Muy pocas y en muchos casos ninguna. Sí.
Siempre es normal tener rachas de pasarlo mal, pero existe aquello de 'el tiempo todo lo cura' que aun sabiéndolo, nos empeñamos en no dejar que nada ni nadie nos cure, ¿por qué? ¿en serio eso es necesario? Lo tomamos ya como una razón de ser o una rutina de vida, ¿la rutina del dolor constante? Pues vaya rutina... 
Pues nada, poco a poco conseguiremos saber que lo primero en NUESTRA vida, somos NOSOTROS, y que tenemos UNAS debilidades, pero no LAS debilidades. Porque lo peor de todo, es que cuando tenemos un momento bueno y feliz de pensar en nosotros, de desconexión, de paz... es solo eso, un momento, reconocemos lo bien que estamos pero no duramos precisamente mucho, no se como ni por qué, pero hacemos lo posible consciente o inconscientemente por volver a la atadura mental. Lo sabéis... Y es hora de cambiar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario